La Justicia federal de Rosario intervino VTX Rosario S.A., la sociedad que administraba el teatro Vorterix de esa ciudad y también el de Mar del Plata. La medida incluyó la designación de un síndico interventor con facultades de recaudación por 90 días, en el marco de una investigación sobre lavado de activos atribuida a la organización encabezada por Brian Walter Bilbao

La causa sostiene que el grupo habría ingresado dinero de la cocaína al circuito formal mediante una red de prestanombres y compañías pantalla. Según el expediente, Bilbao manejaba dos pistas de aterrizaje en las afueras de Rosario y un hangar en Oliveros, donde operaban ciudadanos colombianos vinculados a vuelos con avionetas

Socios que no aparecían

Los investigadores indicaron que ni Bilbao ni Germán Antonio Urán figuraban como integrantes de VTX Rosario en los registros oficiales. La empresa había sido creada en 2015 por Santiago S. y Sandra G., pero en 2018 el control pasó a personas vinculadas al jefe narco: primero Juan C. Vargas Leal y Anabela Acuña, cuñada de Bilbao, y desde 2020 Lorena González, su hermana

Acuna no registra actividad laboral ante AFIP y, según los informes incorporados al expediente, percibía planes sociales. La fiscalía sostuvo su hipótesis de lavado en cuatro elementos: un delito previo, un crecimiento patrimonial sin explicación, la falta de otro origen posible para el dinero y la ausencia de una actividad lícita que justificara los bienes

En el caso de Bilbao, la diferencia entre ingresos declarados y gastos resulta central para la acusación. Declaró como actividad el transporte de pasajeros en taxis y remises, no tuvo ingresos por Ganancias entre 2018 y 2021 y sus acreditaciones bancarias, cuando existieron, fueron por montos bajos

Escuchas, pagos y bienes

Las intervenciones telefónicas expusieron parte del armado. En una de ellas, Urán admite que Bilbao no podía aparecer en la sociedad porque no estaba en condiciones de justificar el dinero. En otra, reconoce que en el entorno ya se hablaba de lavado y que la estructura funcionaba con personas interpuestas

La salida de Urán del 30% accionario también dejó huellas. A cambio recibió 32.000 dólares, una camioneta Toyota SW4 y un monoambiente en construcción en Alem al 1449, de 31,54 metros cuadrados. La camioneta quedó inscripta a nombre de Kaos Productora SRL, firma de la que Urán es socio gerente, y el departamento surgió de un boleto cedido por Serenelli Construcciones

La misma lógica se repite en otras sociedades satélite. Entre ellas aparecen Muchamerde SRL, en Mar del Plata; Lenny Kravitz S.A., vinculada a un bar en Rosario; y Tres Cuatro Uno S.A., una radio. En todos los casos hubo transferencias de acciones el 14 de febrero de 2023 mediante instrumentos privados que nunca fueron inscriptos

La resolución judicial ordenó además inventariar los activos, informar ingresos y egresos cada mes y depositar lo recaudado a nombre de la causa. La medida se suma a embargos ya pedidos sobre inmuebles y vehículos, y a un nuevo llamado a indagatoria para Bilbao, Urán y Maximiliano Barrionuevo, vinculado a dos camionetas Ford F-150 usadas por la organización

De las avionetas al expediente económico

La investigación ubica el origen de la estructura en agosto de 2020, cuando Gendarmería detectó movimientos sospechosos cerca de Cañada de Gómez: una avioneta descargaba cocaína mientras camionetas recogían la droga en tierra. En la persecución murieron dos integrantes del grupo y luego se halló en sus teléfonos el vínculo con el clan Bilbao

Con el tiempo, la organización dejó de parecer una red de narcomenudeo y pasó a operar como una logística de mayor escala. Tenía tres avionetas propias, el hangar en Campo Timbó y personal calificado, entre ellos pilotos y mecánicos colombianos

En noviembre de 2023, el operativo Cosecha Blanca desarticuló parte de la banda en Rosario y dejó a Bilbao prófugo. Después cayó su hermano Waldo, hallado en un departamento céntrico de Rosario con un escondite dentro del baño, y con él y Pablo Javier Raynaud detenidos, Brian quedó al frente de la estructura

El 11 de noviembre de 2025, Gendarmería interceptó a Bilbao cerca de Pergamino cuando esperaba en una camioneta la carga de una avioneta que había aterrizado con 956 kilos de cocaína. Desde entonces, la investigación siguió otra ruta: el rastreo del dinero, los bienes y las sociedades usadas para ocultarlo

La trama también se enlazó con la red coordinada por José Pedro Rojas Velasco, alias Pepa, ligado al narco uruguayo Sebastián Marset. Su asesinato, en abril de 2026, demoró el traslado de 442 kilos de cocaína hacia el norte de Santa Fe, en una operación seguida por la Procunar a partir de una alerta de la DEA

Así, el circuito de avionetas, pistas clandestinas y cocaína arrojada desde el aire terminó conectado con un esquema de lavado que alcanzó a teatros, bares, una radio y otros bienes. Bilbao sigue detenido y el expediente ya lo señala no solo por el ingreso de droga al país, sino también por haber usado empresas y propiedades para sostener la rentabilidad del negocio ilegal