La hinchazón abdominal, los gases y las molestias después de comer pueden afectar la calidad de vida. Aunque suelen asociarse con determinados alimentos, la manera en que se desarrolla cada comida también puede influir en el bienestar digestivo

Fani García, bioquímica y especialista en digestión, explicó que observar los hábitos cotidianos puede ser tan importante como revisar los ingredientes de la alimentación. Según su planteo, comer rápido por estrés, ingerir porciones muy abundantes o recurrir de manera constante a pequeños bocados son conductas que conviene identificar

La especialista también se refirió al síndrome del intestino irritable, conocido como colon irritable. Este trastorno puede causar dolor abdominal recurrente, distensión y cambios en el ritmo de las deposiciones, como diarrea, estreñimiento o una combinación de ambos

García relacionó estas molestias con posibles alteraciones en la microbiota intestinal, el conjunto de microorganismos que habita principalmente en el intestino y participa en distintas funciones del organismo. Mencionó como posibilidades el sobrecrecimiento de microbios o la presencia de cándida

Entre las medidas que señaló se encuentran mantener horarios regulares de alimentación, detectar los alimentos que provocan molestias y realizar actividad física con frecuencia. También consideró relevante atender el descanso y el manejo del estrés por la relación entre el sistema nervioso y el funcionamiento intestinal

Su enfoque entiende al organismo como una red conectada: una alteración digestiva puede repercutir, según explicó, en los sistemas inmune, hormonal y nervioso