Para el gastroenterólogo Will Bulsiewicz, una alimentación con mayor presencia de alimentos de origen vegetal se asocia con una vida más larga y un menor riesgo de desarrollar distintas enfermedades. Según explicó, la variedad de plantas, la fibra diaria y el funcionamiento del microbioma intestinal son elementos centrales de esa relación
La importancia de consumir plantas variadas
El especialista sostiene que no alcanza con aumentar únicamente la cantidad de fibra. También es importante incorporar distintas fuentes vegetales, ya que cada planta aporta diferentes tipos de fibra y otros componentes que pueden favorecer la diversidad de microorganismos intestinales
Su propuesta es ampliar de manera progresiva la variedad de alimentos consumidos durante la semana, con una referencia de unas 30 plantas diferentes. La cifra no fue planteada como una obligación inmediata, sino como un objetivo para diversificar la alimentación
Además de frutas y verduras, la lista puede incluir legumbres, cereales integrales, semillas, frutos secos, hierbas y especias
Qué papel cumple el microbioma intestinal
Bulsiewicz describe el microbioma como una comunidad de microorganismos integrada principalmente por bacterias, además de levaduras y otros organismos microscópicos. Aunque se encuentran en distintas zonas del cuerpo, el intestino grueso concentra una cantidad especialmente importante
De acuerdo con su explicación, estos microorganismos participan en la digestión, ayudan a proteger frente a agentes infecciosos y colaboran con el sistema inmunitario. También intervienen en la regulación del metabolismo y las hormonas
El especialista mencionó además la comunicación entre el intestino y el cerebro, vinculada con el estado de ánimo, la concentración, la memoria y otras funciones cognitivas
La fibra sigue siendo un punto pendiente
Según los valores compartidos por el gastroenterólogo, la referencia diaria que considera adecuada es de 38 gramos para un hombre adulto promedio y de 25 gramos para una mujer adulta promedio
Sin embargo, señaló que el consumo habitual se ubica por debajo de esas cifras: alrededor de 18 gramos diarios en los hombres y de 15 gramos en las mujeres. A partir de esos datos, estimó que el 95% de la población estadounidense no alcanza una ingesta suficiente de fibra
Alimentos completos y cambios sostenidos
El especialista también advirtió sobre la necesidad de interpretar con cautela los estudios realizados con componentes vegetales aislados, como lectinas y oxalatos. Según su planteo, esos resultados no permiten trasladar directamente las conclusiones al consumo de alimentos completos
En Estados Unidos, afirmó, el 75% de las calorías de origen vegetal proviene del trigo, el maíz y la soja. Para favorecer una mayor diversidad alimentaria, recomendó ampliar gradualmente la cantidad de plantas incorporadas y priorizar cambios cotidianos sostenidos por encima de las soluciones rápidas