La última comida del día no solo influye en la digestión: también puede condicionar la calidad del sueño. En ese marco, el cardiólogo Aurelio Rojas advirtió que algunas frutas, aunque saludables en otros momentos, no serían la mejor opción antes de acostarse

Las que pueden alterar el descanso

Según explicó el especialista en sus redes sociales, la banana, las uvas, el mango y el ananá pueden elevar la respuesta insulínica. Ese efecto, sostuvo, podría dar una sensación inicial de somnolencia, pero también fragmentar el sueño y dejar una sensación de cansancio al despertar

Rojas vinculó ese impacto con los picos de glucosa que provocan estos alimentos y señaló que, a largo plazo, esa dinámica también podría perjudicar la salud del corazón

Opciones más convenientes para la noche

El médico aclaró que no propone eliminar las frutas de la dieta, sino elegir mejor las que se consumen por la noche. Entre las alternativas recomendadas mencionó el kiwi, al que atribuyó un alto contenido de vitamina C, precursores de serotonina y un índice glucémico bajo

También destacó a los arándanos por su aporte de polifenoles y su efecto antiinflamatorio. De acuerdo con su planteo, no generan picos de glucosa ni activan el sistema nervioso durante la noche

La lista se completa con la manzana, que, según explicó, aporta pectina, favorece la digestión y ayuda a la saciedad sin interferir en el descanso

La clave: elegir mejor, no comer menos

El mensaje central del cardiólogo apunta a una cena más estratégica: priorizar alimentos que ayuden a sostener la estabilidad metabólica y favorezcan un sueño reparador