El cardiólogo Jorge Tartaglione planteó que la obesidad en la Argentina ya representa un problema sanitario de alto impacto y pidió dejar atrás la idea de que se trata solo de una cuestión de esfuerzo personal

Según explicó, la enfermedad afecta a cuatro de cada diez personas y a más de la mitad de la población con exceso de peso, una situación que se asocia con diabetes, hipertensión y una mayor mortalidad

Una enfermedad metabólica

Tartaglione remarcó que la obesidad es una patología crónica y metabólica, con una base genética que condiciona su desarrollo. En ese sentido, descartó que las personas con obesidad sean perezosas o carezcan de voluntad

Cuándo se indican los nuevos tratamientos

El especialista señaló que los medicamentos inyectables para bajar de peso pueden utilizarse cuando el índice de masa corporal supera 30. También mencionó que, en personas con más de 27 de IMC y diabetes, hipertensión o enfermedad cardiovascular, su uso puede ser adecuado

Estos fármacos, que comenzaron vinculados al tratamiento de la diabetes, fueron luego desarrollados para la obesidad. Entre ellos, destacó la semaglutida, que actúa sobre el apetito y la saciedad, y la tirzepatida, que además ayuda a regular la energía en el tejido adiposo

Seguimiento y cuidados

Tartaglione advirtió que estos tratamientos requieren control médico estricto porque pueden favorecer la pérdida de masa muscular si no se acompañan con actividad física y una alimentación correcta

También cuestionó el rol de las redes sociales en la difusión de información errónea sobre estos medicamentos y subrayó que el objetivo del tratamiento es médico, no estético

Por último, afirmó que la reducción de peso que logran estos fármacos puede acercarse al 26%, un resultado comparable al de la cirugía bariátrica en determinados casos