La progresión del cáncer podría seguir un recorrido más complejo de lo que se creía. En algunas formas agresivas del cáncer de vejiga, las metástasis no serían únicamente el resultado final de la diseminación del tumor primario: también podrían originar nuevas lesiones en otros órganos
La conclusión surge de un análisis de 104 tumores obtenidos de 20 pacientes con enfermedad avanzada. Los investigadores combinaron secuenciación genómica, estudios de ARN, análisis de ADN tumoral circulante y evaluación del microambiente de los tumores
Las metástasis como nuevos focos de diseminación
Al reconstruir la evolución de los distintos clones tumorales, el equipo encontró evidencias de que una metástasis podía sembrar otras metástasis. Este patrón apareció en 13 de los 16 pacientes en los que fue posible reconstruir el proceso de expansión
El resultado modifica la visión tradicional según la cual las células cancerosas se desprenden del tumor primario, viajan por el organismo y forman lesiones secundarias que representan el final de la enfermedad. En cambio, algunas metástasis podrían convertirse en focos activos capaces de continuar la propagación
La mayor complejidad biológica se relacionó con peores resultados clínicos. En particular, la migración policlonal, que implica la participación de varios clones tumorales en la formación de nuevas lesiones, se asoció con una supervivencia más corta
Variantes de cáncer de vejiga con evolución más agresiva
El análisis también mostró diferencias entre los subtipos histológicos de la enfermedad. Las variantes plasmocitoide y neuroendocrina presentaron alteraciones conductoras tempranas y una supervivencia significativamente menor que otras formas de cáncer de vejiga
En los tumores plasmocitoides se observó una mayor actividad de una vía de reparación del ADN vinculada con la anemia de Fanconi. Este mecanismo puede reparar parte del daño provocado por el cisplatino, uno de los fármacos utilizados con frecuencia para tratar este cáncer
Los experimentos realizados con líneas celulares respaldaron esa relación: una actividad más elevada de la vía se asoció con una menor sensibilidad al medicamento
El papel del sistema inmunológico y de los análisis de sangre
Los tumores plasmocitoides mostraron un microambiente más inflamado y con mayor presencia de células inmunes. En contraste, las variantes con diferenciación escamosa presentaron señales compatibles con un entorno más inmunosupresor
Estas diferencias podrían contribuir a explicar por qué algunos pacientes responden mejor que otros a determinados tratamientos inmunológicos, aunque todavía se necesitan nuevas investigaciones para confirmar esa posibilidad
El ADN tumoral circulante también reflejó buena parte de la complejidad genética observada en los tumores. Las muestras de sangre permitieron identificar la mayoría de las mutaciones conductoras y señales compatibles con distintos subtipos biológicos
Por ese motivo, el análisis de sangre podría convertirse en una herramienta mínimamente invasiva para evaluar la agresividad de la enfermedad y seguir su evolución
Resultados iniciales que requieren más validación
El estudio tuvo limitaciones importantes. La cohorte incluyó solo a 20 pacientes, la mayoría de ascendencia europea, y todos presentaban enfermedad avanzada
Además, se trató de una investigación observacional centrada en comprender los mecanismos biológicos del cáncer. Por eso, los hallazgos deberán comprobarse en grupos más amplios y diversos
Aun con esas limitaciones, los resultados aportan una mirada más detallada sobre cómo la heterogeneidad de los tumores puede moldear la progresión del cáncer de vejiga metastásico