Cada 23 de agosto, la Iglesia Católica recuerda a Santa Rosa de Lima, considerada patrona de Perú, América y Filipinas. También es invocada como protectora de los tuberculosos, porque murió a causa de esa enfermedad
Su figura ocupa un lugar singular en la historia religiosa del continente: fue la primera mujer nacida en América en ser canonizada
Una fecha con doble recuerdo
La conmemoración suele generar confusión porque también aparece asociada al 30 de agosto. Esa fecha fue la que se fijó originalmente tras su canonización, en 1671, por disposición del papa Clemente X. Más tarde, la celebración quedó ligada al 23, como ocurre con la mayoría de los santos
En una bendición realizada en enero de 2026 en los Jardines Vaticanos, el papa León XIV destacó en ella “la vocación universal a la santidad”, una idea que sigue marcando la devoción hacia la santa
De Isabel Flores de Oliva a Santa Rosa
Isabel Flores de Oliva nació el 20 de abril de 1586 en Lima, en el seno de una familia noble de origen español. Fue la décima de trece hijos y, desde pequeña, recibió el apodo de Rosa por su belleza
Cuando la situación económica familiar empeoró, tuvo que trabajar como criada. Aun así, mantuvo una vida de ayuda a los demás y convirtió la casa paterna en un espacio de asistencia para niños, ancianos y personas abandonadas, en especial pobres y mestizos
Su modelo espiritual fue Santa Catalina de Siena. Pasaba buena parte del día en oración y solo salía para participar de celebraciones religiosas. A los 20 años ingresó en la Tercera Orden de Santo Domingo y adoptó el nombre de Santa María para expresar su vínculo con la Virgen
La defensa de Lima que la volvió símbolo
Uno de los episodios más recordados de su vida ocurrió en 1615, cuando buques corsarios neerlandeses amenazaron Lima. Rosa reunió a otras mujeres para rezar en la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario por la salvación de la ciudad
Cuando se supo del desembarco en el Callao, tomó otra decisión que quedó asociada a su imagen de entrega: cosió su hábito y se puso delante del sagrario para defenderlo. Finalmente, las naves se retiraron sin atacar Lima
Hay distintas versiones sobre ese desenlace. Algunas sostienen que el capitán murió de manera repentina; otras, que una tormenta impidió el ataque. Desde entonces, el hecho quedó incorporado a la tradición como una prueba de su santidad
La santa que sigue siendo invocada
Santa Rosa de Lima murió en las primeras horas del 24 de agosto de 1617, a los 31 años, a causa de la tuberculosis. Su funeral reunió a una multitud en las calles de Lima
En 1668 fue beatificada por el papa Clemente IX y tres años después fue canonizada. Además de sus patronazgos principales, también es invocada por floristas y jardineros, ante erupciones volcánicas, en casos de heridas y para pedir solución a conflictos familiares
La oración
Una plegaria tradicional dirigida a Santa Rosa de Lima la invoca como guía y protección
Gloriosa Santa Rosa de Lima, tú que supiste lo que es amar a Jesús con un corazón tan fino y generoso, enséñanos tus grandes virtudes para que, siguiendo tu ejemplo, podamos gozar de tu protección en la tierra y de tu compañía en el cielo. Amén