Un equipo internacional describió en China un fósil de Austronaga minuta con 245 millones de años de antigüedad que conserva casi por completo el esqueleto y gran parte del sistema digestivo. La pieza permitió reconocer órganos internos como estómago, hígado e intestinos, y también mostró que este reptil marino de cuello largo ya tenía adaptaciones avanzadas para la vida acuática durante el Triásico

El estudio fue publicado el 29 de julio de 2026 en Science Advances. El ejemplar, casi completo, se encuentra en Beijing y fue analizado por especialistas de China, Europa y Estados Unidos

Un cuerpo hecho para nadar

Aunque medía apenas 60 centímetros, el animal tenía un cuello y una cola muy largos. En los mares de lo que hoy es China, los reptiles marinos de cuello largo no eran extraños en esa época, pero este fósil destacó por su extraordinario grado de preservación

Los investigadores indicaron que Austronaga minuta se impulsaba en el agua con la cola. Las extremidades delanteras, alargadas y con forma de aleta, habrían servido para dirigir el movimiento y estabilizar el cuerpo. Las patas traseras, en cambio, estaban muy reducidas y apenas participaban en la natación

Ese diseño resulta llamativo porque el animal estaba emparentado con arcosaurios terrestres, el grupo que incluye cocodrilos y dinosaurios. El hallazgo sugiere que algunos representantes tempranos de ese linaje ya habían desarrollado adaptaciones complejas a la vida en el océano

Además, no estaba estrechamente relacionado con reptiles marinos más conocidos, como los ictiosaurios o los mosasaurios, pese a compartir una forma de nado similar

La pista estaba entre las costillas

La clave apareció entre las costillas del fósil, donde los científicos detectaron una zona oscura. Tras un examen más detallado, concluyeron que se trataba de restos de un tracto digestivo preservado en gran medida

Para identificar las estructuras internas, el equipo utilizó fotografía con luz ultravioleta y espectrometría de masas. Con esas técnicas pudieron distinguir con claridad varias partes del aparato digestivo por primera vez

Los órganos parecían poco alterados. Se describió un gran estómago con forma de saco en la parte anterior, seguido por un hígado rojizo en el que aún se detectaron rastros de hemoglobina. Detrás de esas estructuras aparecía un tubo largo y simple que formaba el intestino delgado y el grueso

La disposición general apunta a un sistema digestivo relativamente sencillo. Para los autores, este fósil representa además el ejemplo más antiguo conocido de un sistema digestivo en gran parte completo en un reptil

Qué cambia en la evolución de los arcosaurios

El hallazgo también aporta pistas sobre la evolución de los arcosaurios. A diferencia de las aves y los cocodrilos actuales, que tienen un estómago de dos partes, Austronaga conservaba una sola cavidad

Ese rasgo sugiere que los primeros estómagos de los arcosaurios eran simples y que la especialización apareció más tarde. El animal también tenía un tracto digestivo corto y poco complejo, una configuración parecida a la de reptiles actuales que se alimentan de peces

El estudio se suma a un análisis más amplio sobre la historia temprana de los grupos modernos de reptiles y su diversidad en los mares del Triásico. Los investigadores esperan que nuevos fósiles ayuden a precisar mejor cómo evolucionaron los reptiles marinos y sus parientes terrestres