Natalia Lobo invitó al público del Espacio Inspiración del Bienestar Fest a buscar un momento de conexión interior frente a un contexto cambiante
La actriz, dedicada actualmente al coaching y al diseño de experiencias de bienestar, pidió a los asistentes que adoptaran una postura cómoda y dejaran de lado la idea de “hacer todo bien”. Según relató, esa consigna ayudó a relajar los hombros
Un recorrido consciente por el cuerpo
“Tenemos el desafío de conectarnos con nosotros mismos y hacer un viaje hacia dentro”, planteó Lobo. Para ella, el cuerpo puede funcionar como un punto de retorno cuando el entorno se desordena
Con indicaciones pausadas, propuso realizar inhalaciones largas y exhalaciones lentas. Luego invitó a recorrer mentalmente el cuerpo desde los pies hasta la cabeza, prestando atención a las zonas de tensión y aceptando la dispersión o la incomodidad
Durante el ejercicio, sugirió imaginar raíces que nacen en la base de la columna y llegan hasta el centro de la tierra. También guió una visualización de luz dorada que descendía desde la cabeza y atravesaba todo el cuerpo
Preguntas, gratitud y sonido
Lobo invitó a formular preguntas en silencio sobre las sensaciones físicas, las emociones presentes y aquello que aparece al dejar de reaccionar. También propuso agradecer por el estado de salud y dirigir la atención hacia el corazón, los pulmones, el sistema inmunológico, la garganta y el sistema nervioso
En la última parte, los participantes repitieron un mantra con la boca cerrada, aumentando progresivamente el volumen mientras afuera continuaba la lluvia. Lobo sostuvo que la vibración podía ayudar a soltar lo que ya no sirve y luego pidió soplar con fuerza para cerrar el ejercicio
“No necesitamos a nadie para conectarnos con nosotros mismos”, resumió con las manos sobre el pecho. Antes de despedirse, recomendó convertir la meditación en un hábito diario, posible al despertar, antes de salir o durante un momento libre