Ulises sabía que el canto de las sirenas podía llevarlo a la perdición. Por eso ordenó a sus marineros que lo ataran al mástil y que no obedecieran sus pedidos cuando, bajo el efecto de la melodía, exigiera ser liberado

La escena resume una tensión central de las democracias constitucionales: limitar el poder antes de que quien lo ejerce quede atrapado por sus propios impulsos. El capitán atado ya no es exactamente el mismo que tomó la decisión de sujetarse, del mismo modo que las sociedades actuales no son idénticas a las que establecieron sus reglas

La política bajo presión de la inmediatez

La tecnología redujo distancias y aceleró casi todas las actividades cotidianas. Una página que tarda unos pocos segundos en responder parece fallar. Una inteligencia artificial puede condensar un informe de cien páginas en apenas dos minutos. Millones de personas se acostumbraron, además, a pasar de un video a otro en intervalos brevísimos

En ese entorno, la espera, la fricción y los procesos prolongados pierden atractivo. Esa transformación no determina las preferencias partidarias, pero sí modifica el clima cultural en el que algunas propuestas políticas comienzan a parecer más razonables

Los controles vistos como obstáculos

Los dirigentes siempre han intentado ampliar los márgenes de su autoridad. La novedad puede estar en que una parte de la sociedad ya no perciba con la misma claridad por qué existen ciertos límites

La posibilidad de que un juez suspenda una decisión presidencial, de que una cámara legislativa demore un proyecto o de que la ley impida una nueva reelección puede ser entendida como una falla cuando se la evalúa únicamente desde la eficacia inmediata. Para el constitucionalismo, en cambio, esos mecanismos son componentes esenciales del sistema

Su legitimidad depende de que pueda comprenderse que una decisión más lenta o más restringida en el corto plazo puede producir mejores resultados con el paso del tiempo

La tentación de quitar las sogas

Una publicación de Donald Trump en X, en la que sostuvo que quien salva a su país no viola la ley, obtuvo 132.000 republicaciones y más de 700.000 aprobaciones. La repercusión puede anticipar una discusión cada vez más cercana: la idea de que, frente a desafíos urgentes, los límites constituyen un estorbo innecesario

Ningún líder pide ser liberado para presentarse abiertamente como un tirano. El argumento puede ser más sencillo y, por eso mismo, más persuasivo: las restricciones anteriores eran excesivas, las circunstancias cambiaron y ahora hace falta actuar sin tantas ataduras

Las democracias constitucionales suelen tardar en ofrecer respuestas. Las sirenas, en cambio, prometen soluciones inmediatas y atractivas. La diferencia es que las primeras buscan preservar el rumbo incluso cuando el capitán quiere cambiarlo

Chesterton advertía que, cuando se olvida el motivo de una regla, la falta de comprensión sobre su utilidad puede confundirse con una prueba de que la regla no sirve. La pregunta es si la cultura de la inmediatez está produciendo ese efecto sobre los límites constitucionales

El desafío consiste en explicar a una generación formada en la lógica de TikTok que ciertas demoras, controles y restricciones no son errores del sistema, sino decisiones deliberadas para impedir que el poder se deje llevar por su propio canto