Sergio Urribarri ya está alojado en la Unidad Penal de Paraná (UP1), en Entre Ríos, donde cumple una condena de ocho años de prisión tras quedar firme la sentencia en la causa por corrupción vinculada a contratos de publicidad oficial
La jueza de Ejecución de Penas de Paraná, Cecilia Beatriz Bértora, confirmó que el exgobernador comparte un régimen de convivencia y controles similar al de los demás internos. También señaló que el pedido de arresto domiciliario, planteado por su edad y su estado de salud, será evaluado en los próximos días
Cómo será su detención
Bértora explicó que la organización dentro de la cárcel provincial se define según criterios de convivencia, salud y antecedentes laborales. Los pabellones están sectorizados para reducir conflictos y, en general, los detenidos tienen un sector común y una celda compartida por dos personas
La magistrada indicó además que se toman recaudos especiales por la situación sanitaria y el nivel de estudios del condenado, aunque aclaró que su condición pública no modifica el trato penitenciario
En cuanto a las condiciones de cumplimiento, precisó que el régimen de visitas será el mismo que rige para otros internos, con un día semanal asignado por pabellón. También negó que pueda usar un celular, salvo en un régimen de preegreso con equipo registrado, una instancia que consideró lejana
Qué puede pasar con la domiciliaria
La eventual prisión domiciliaria deberá resolverse con informes médicos y sociales. El parámetro central, según explicó la jueza, es si las dolencias no pueden ser tratadas dentro de la unidad penal o si el estado de salud no mejora allí
Urribarri fue detenido después de que la Corte Suprema dejara firme la condena. El fallo también alcanzó a su cuñado, Juan Pablo Aguilera, y al exministro de Comunicación Pedro Báez, ambos condenados a seis años y medio de prisión en la misma causa por administración fraudulenta
Sobre el cumplimiento de la pena, Bértora sostuvo que recién a los cuatro años Urribarri podría pedir salidas sociofamiliares, aunque eso no implica que vayan a concedérselas de manera automática
El último intento de la defensa
Antes de la detención, la defensa de Urribarri intentó frenar la ejecución de la condena con un planteo de salud. El abogado Leopoldo Cappa pidió que se lo mantuviera en su casa con control electrónico, invocando su estado mental y la necesidad de preservar su integridad psicofísica y su seguridad personal
Según esa presentación, el exgobernador está bajo tratamiento psiquiátrico desde el 18 de diciembre de 2025 y presenta un trastorno de estrés postraumático con síntomas disociativos de despersonalización y expresión retardada
La Fiscalía se opuso. Patricia Yedro y Gonzalo Badano sostuvieron que la suspensión de la ejecución de la condena es un instituto inexistente y que, con sentencia firme, el órgano competente para definir la modalidad de detención es el Juzgado de Ejecución de Penas
Finalmente, el Tribunal de Juicio consideró improcedente el pedido de la defensa y coincidió en que la forma de cumplimiento de la pena debe resolverse en la etapa de ejecución