A fines de 2017, el gobierno de Mauricio Macri mostraba crecimiento, inversión en alza, inflación moderada y una pobreza en su nivel más bajo desde comienzos de los 90. Sin embargo, el clima político y callejero terminó imponiendo la idea contraria: que todo estaba mal

El episodio dejó una enseñanza doble. Un gobierno debe sostener su rumbo cuando los resultados acompañan, y la oposición siempre intentará construir un diagnóstico negativo, aun cuando los datos no lo respalden

Crecimiento, pobreza y empleo

Desde esa mirada, la actual gestión de Javier Milei busca apoyarse en cifras que, según su lectura, complican cualquier intento de instalar una crisis generalizada. La economía habría crecido 6,7% en su primer año y 3,5% en el segundo, medidos diciembre contra diciembre. Para este año, el REM proyecta 2,7% de expansión, y para el próximo, 3%

La pobreza, que en diciembre de 2023 estaba en 42% y llegó a 53% en los primeros meses de la gestión por el ajuste inicial, hoy se ubicaría en 28%. En empleo, la tasa de desocupación del primer trimestre fue de 7,8%, apenas por encima del 6,9% del mismo período de 2023 y por debajo del promedio histórico de 8,9%. En ese lapso, se habrían creado 500.000 puestos de trabajo

Las cuentas públicas y el frente externo

El oficialismo también destaca el frente fiscal: equilibrio desde el primer mes de gobierno y superávit sostenido durante dos años. A eso suma la baja percepción de riesgo en un bono emitido por el ministro Luis Caputo, que vence dentro del actual mandato y que hoy cotiza con un riesgo país de 80 puntos básicos

En el frente externo, la apuesta es a un crecimiento impulsado por exportaciones. Según esta lectura, el país combina más ventas al exterior en sectores primarios, energía, minería, pymes e industria, con un cambio en la estructura de costos derivado de la desregulación

También se mencionan medidas como la eliminación del barril criollo, cambios que facilitaron la actividad minera, ajustes en la fiscalización de semillas, incentivos al riego y apertura de mercados para el agro y la ganadería

La expansión exportadora no se limitaría a esos rubros: en servicios subió 21% en tres años y en industria y pymes, 35%. Además, desde 2023 las exportaciones habrían aumentado 12 veces más que el producto

Qué pasa con los sectores y el trabajo

Frente a la crítica de que el crecimiento es desigual, la respuesta es que ese patrón responde al cambio de productivo. Energía, minería, industria asociada al sector y provincias del interior crecerían más que el resto. Incluso se menciona el desarrollo de fertilizantes como una muestra de ese giro

Al comparar diciembre de 2023 con diciembre de 2025, 10 de los 11 sectores privados mostrarían niveles de actividad superiores a los del inicio de la gestión. En industria, 10 de 16 ramas estarían en la misma situación. El único sector claramente rezagado sería la construcción, aunque el argumento oficial es que venía de años de costos deprimidos y ahora debe absorber esa corrección

Sobre el empleo formal, se admite una caída, pero se la vincula con la expansión del monotributo y con una migración hacia formas más flexibles de contratación. En paralelo, los puestos no asalariados habrían subido en 491.000, mientras que los asalariados informales aumentaron en 190.000

En materia de salarios, el cuadro es heterogéneo según la fuente y la categoría. Los informales mostrarían una mejora real importante; los monotributistas también avanzan, aunque menos; y los asalariados formales exhiben una evolución más pareja, con mediciones dispares entre distintas series oficiales

Deudas, crédito y reglas estables

La expansión de la mora no alcanza, según este enfoque, para hablar de una crisis general del endeudamiento. El crédito bancario al sector privado representa apenas 12% del PBI, lejos de niveles como los de Chile o Brasil, y la cartera irregular no llega al 1% del producto. La mayor parte de la mora estaría concentrada en bancos y tarjetas no bancarias

También se recuerda la decisión de transparentar el costo financiero total, para que los deudores conozcan el valor real de los préstamos antes de tomarlos. El argumento es que un cargo administrativo de 1.000 pesos sobre un préstamo de 5.000 pesos por una semana puede distorsionar cualquier comparación si no se lo mira en contexto

En esa misma línea, se defiende el crédito hipotecario UVA como una herramienta que dio acceso a la vivienda a 400.000 personas en dos años y que hoy sigue siendo una de las pocas alternativas en ese segmento. Además, se destaca que casi 4 millones de personas accedieron por primera vez al crédito en los últimos dos años

El cierre político

La conclusión es que los indicadores no avalan un relato de derrumbe, aunque eso no significa que todo esté resuelto. La economía sigue mostrando tensiones, sectores desiguales y problemas abiertos. Pero la tesis central es que un gobierno debe sostener una orientación de largo plazo y no dejarse arrastrar por el ruido político si los datos muestran una dirección distinta

En ese marco, el mensaje final es que la discusión pública no debería ignorar las cifras: habrá ruido electoral, pero la evaluación de fondo depende de lo que muestran la actividad, el empleo, la pobreza, las cuentas públicas y el crédito