Los celulares de entrada, los más accesibles del mercado, enfrentan un escenario de mayores costos por el encarecimiento de las memorias. El problema está relacionado con la demanda de los centros de datos dedicados a la inteligencia artificial, que absorben buena parte de la producción mundial de chips
La situación se produce en la Argentina poco después de la eliminación de los aranceles de importación, vigente desde el 15 de enero de 2026. Esa medida hacía prever una baja cercana al 10% en los precios, pero el aumento del costo de los componentes modificó las perspectivas para 2027
Menos modelos y configuraciones más básicas
Los equipos de hasta 200 dólares concentran cerca del 70% de la demanda argentina. En los teléfonos de menos de 100 dólares, la memoria ya representa más del 60% del costo de fabricación. Antes, ese componente equivalía aproximadamente a entre el 10% y el 15%
El estándar actual del segmento contempla equipos con 4 u 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento. Sin embargo, algunas marcas podrían volver a ofrecer configuraciones de 128 o 64 GB para mantener precios accesibles
La industria también analiza reducir la cantidad de modelos y combinaciones disponibles. Motorola ya desplazó parte de su oferta hacia productos más caros y discontinuó la línea Moto E, que fue reemplazada como puerta de entrada por la familia Moto G. En Samsung consideran que la gama baja no desaparecerá, aunque podría venderse a un precio inicial más alto y con menos variantes de memoria
El resultado sería un acercamiento entre las gamas: los modelos económicos aumentarían más que los de mayor precio. En la línea Galaxy A, por ejemplo, la oferta actual va del A07 al A57, con valores que oscilan entre 300.000 y 1.300.000 pesos
El cuello de botella está en la capacidad de producción
Durante el primer trimestre de 2026, la memoria representó casi el 60% del costo de materiales de los smartphones de menos de 400 dólares y más del 64% en los equipos de menos de 99 dólares. El precio interanual del componente aumentó un 200%, lo que redujo especialmente el margen de los teléfonos económicos
El problema no se limita a la escasez de insumos. También existe una limitación de capacidad y asignación de producción. Para los fabricantes de memorias, producir chips de 64 GB puede resultar menos rentable que fabricar componentes de mayor capacidad. Por eso, las marcas pequeñas tienen más dificultades para acceder al suministro y los fabricantes evalúan concentrarse en la gama media
La presión alcanza incluso a las empresas que producen sus propios chips. La integración vertical no impide que el aumento de precios afecte sus costos
Los datos de producción reflejan el impacto: los smartphones de menos de 100 dólares cayeron un 60% interanual en el segundo trimestre de 2026, mientras que el mercado total se contrajo un 7,4%. A nivel mundial, en el tercer trimestre se enviaron un 20% menos de teléfonos que en el mismo período de 2025, el volumen más bajo en 14 años
El acceso al teléfono podría demorarse
El encarecimiento puede ampliar la brecha digital. Unas 3100 millones de personas permanecen desconectadas pese a vivir en zonas con cobertura, principalmente por el costo de los dispositivos
En la Argentina, uno de los primeros efectos podría ser la extensión del ciclo de recambio. Actualmente ronda los 30 meses, pero podría prolongarse si los usuarios postergan la compra ante una rotura, un robo o la pérdida del equipo
Las cuotas, los planes de canje y la compra de teléfonos reacondicionados aparecen como herramientas para sostener la demanda. Si un equipo de entrada pasa de 200.000 a 300.000 pesos, ampliar el pago de tres a seis o nueve cuotas podría facilitar el acceso
El financiamiento también puede impulsar la compra de modelos más caros: el 32% de las empresas que financian equipos logró incorporar clientes sin historial crediticio y más de la mitad espera que el precio promedio de los teléfonos vendidos aumente hasta un 25% gracias a esa modalidad
La presión podría continuar hasta 2028
Las proyecciones del sector indican que la escasez de memoria seguiría afectando al mercado hasta el segundo semestre de 2027. Una recuperación recién podría llegar en 2028, en el mejor de los escenarios
Las marcas ya intentan anticiparse mediante la compra de componentes, el diseño de equipos que necesiten menos memoria y la promoción del almacenamiento de fotos y videos en la nube. Pero los cambios de producto requieren tiempo: los teléfonos que se venden hoy fueron diseñados aproximadamente un año antes
La recomendación para los consumidores es incierta. Si la demanda de infraestructura para inteligencia artificial continúa creciendo, los costos podrían seguir subiendo en el corto plazo. Por eso, parte de la industria considera que quienes necesiten cambiar el equipo podrían encontrar mejores condiciones antes de nuevas subas