La medicina estética atraviesa un cambio de enfoque. Frente a la búsqueda de rostros tensos, volúmenes marcados o arrugas completamente borradas, cada vez más pacientes prefieren mejorar el aspecto de su piel sin perder naturalidad
En este contexto, los biorremodeladores aparecen como herramientas orientadas a optimizar la calidad cutánea. Profhilo, elaborado con ácido hialurónico ultrapuro, apunta a mejorar la hidratación, la elasticidad, la firmeza y la laxitud, sin modificar las facciones
El diagnóstico define el tratamiento
La consulta médica es el punto de partida. Las personas no siempre llegan con una zona puntual para corregir, sino con percepciones generales como falta de luminosidad, cansancio, piel apagada o pérdida de frescura
“Muchas pacientes buscan verse mejor, pero sin que se note qué se hicieron. Quieren una apariencia más descansada, luminosa y saludable”, explicó Eva Fischer (M.N. 183318), médica especialista en estética
La profesional señaló que cada piel envejece de manera diferente. Por eso, antes de indicar un procedimiento, se analizan la piel, la anatomía facial, los antecedentes, las expectativas y las prioridades de cada paciente
“El tratamiento comienza con un buen diagnóstico. La tecnología es una herramienta, pero el criterio médico determina cuándo y cómo utilizarla”, sostuvo Fischer
Dos abordajes según las necesidades del rostro
Profhilo se utiliza dentro de estrategias destinadas principalmente a mejorar las condiciones de la piel. Su objetivo no es aportar volumen artificial, sino favorecer de manera progresiva aspectos como la hidratación, la elasticidad y la laxitud
Profhilo Structura, en cambio, trabaja sobre el tejido adiposo superficial. Según Fischer, está pensado para abordar cambios vinculados con la pérdida o alteración de esos compartimentos durante el envejecimiento
En términos simples, uno se enfoca en la piel y el otro en la estructura. La elección depende de los signos observados durante la evaluación médica: mientras la deshidratación, la menor elasticidad o la laxitud pueden orientar hacia Profhilo, la pérdida de soporte y las modificaciones en los compartimentos adiposos pueden llevar a considerar Structura
Bioseguridad y resultados naturales
Además del resultado visible, la medicina estética actual pone el acento en la seguridad del producto, la indicación adecuada y el respaldo profesional
“La bioseguridad debe ser un pilar fundamental de cualquier tratamiento”, afirmó Catalina Ruales Dávalos (M.N. 173937), especialista en Dermatología Estética Integral y rejuvenecimiento natural avanzado, instructora de Dermatología Estética Regenerativa del Hospital Eva Perón y directora de Ci. Dermatología & Más
La especialista destacó que el éxito no depende únicamente de una finalidad estética, sino de elegir productos estudiados y apropiados para la salud de cada paciente. En ese sentido, describió a Profhilo como un tratamiento biorregenerador y no como un relleno
El objetivo es que la piel se vea más sana, luminosa y descansada, mientras el rostro conserva sus rasgos. Para Fischer, un resultado bien realizado es aquel que genera la percepción de una mejoría sin revelar de manera evidente qué procedimiento se llevó a cabo
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