Durante los últimos dos años y medio, Aerolíneas Argentinas y Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) lograron revertir sus déficits operativos y reducir su dependencia de los recursos del Estado. El proceso incluyó ajustes tarifarios, reducción de estructuras, retiros voluntarios y una revisión de las estrategias comerciales

El cambio se produjo en un contexto de reducción de subsidios y de fuertes aumentos tarifarios para compensar el atraso acumulado desde 2019. También disminuyeron las dotaciones de personal, aunque varias empresas públicas, como Trenes Argentinos, Belgrano Cargas y Correo Argentino, todavía mantienen resultados negativos

Aerolíneas Argentinas mejoró sus resultados y redujo su deuda

La compañía aérea cerró 2025 con un resultado operativo positivo de US$120,7 millones, frente a los US$56,6 millones obtenidos en 2024. Además, redujo su deuda financiera desde US$356,8 millones a fines de 2023 hasta US$170,5 millones en 2025, una baja acumulada del 52%

Las transferencias del Estado también se redujeron. Luego de recibir $58.732 millones devengados en 2024, destinados principalmente al plan de reducción de personal, Aerolíneas Argentinas no recibió fondos del Tesoro durante 2025. Fue el primer ejercicio sin transferencias desde su reestatización

El resultado contrasta con las pérdidas registradas en años anteriores: US$752 millones en 2011, US$727 millones en 2012 y US$712 millones en 2015. En 2023, la pérdida antes de intereses e impuestos había sido de US$390 millones

La dotación pasó de 11.925 empleados a fines de 2023 a 9925 en la actualidad, mediante programas de retiros gratificados y prejubilaciones. También se eliminaron ocho direcciones, una subdirección, 20 gerencias y 57 niveles de jefatura

En 2026, la flota está integrada por 81 aeronaves, de las cuales 30 son propias. La empresa modificó su red de rutas para ajustar la oferta a la demanda e incorporó destinos como Cabo Frío, Aruba y Curazao

También acordó con gobiernos provinciales y municipales la continuidad de rutas hacia Río Cuarto y Viedma, entre otras ciudades, mediante el programa Conectividad Sostenible. El esquema contempla mecanismos de riesgo compartido y pagos por una ocupación mínima

Aerolíneas Argentinas forma parte de SkyTeam, alianza integrada por 18 compañías, y mantiene acuerdos de código compartido con Gol, Ita Airways, El Al, Avianca y LATAM. Además, firmó un acuerdo interlineal con Iberia para ampliar las conexiones entre la red argentina y la española

Tras la salida de Flybondi del mercado doméstico, Aerolíneas Argentinas y JetSmart absorbieron una proporción similar de las operaciones que quedaron vacantes. Para la conducción de la empresa, el precio del petróleo constituye actualmente el principal riesgo para la industria aérea internacional

AySA pasó a tener resultados positivos y prepara su privatización

AySA, que brinda servicios de agua y cloacas en la Ciudad de Buenos Aires y en 26 partidos del conurbano bonaerense, también revirtió su situación financiera. En 2024 obtuvo un resultado operativo positivo de US$114 millones, después de 17 años consecutivos de pérdidas, y en 2025 alcanzó los US$310 millones

Las transferencias del Tesoro para cubrir gastos operativos bajaron de US$293 millones en 2023 a US$157 millones en 2024. Durante 2025 llegaron a cero

La mejora contrasta con los déficits de años anteriores. En 2013, la empresa había registrado un resultado operativo negativo de US$440 millones. El rojo llegó a US$488 millones en 2022, el peor registro de la serie. En 2023, el Ebitda ajustado fue negativo en US$378 millones

La deuda privada en dólares cayó 84% entre 2023 y 2025 y quedó en cero en mayo de 2026, cuando se canceló una obligación negociable internacional de US$309,8 millones. Desde entonces, la deuda se concentra en dos instrumentos en pesos: un fideicomiso financiero AySA II, por $30.000 millones, con $17.500 millones pendientes, y otro instrumento privado por $43.000 millones, cuyo saldo continúa íntegramente pendiente

La empresa también redujo su dotación. El número de empleados pasó de 4050 en 2006 a 7708 en 2023, pero descendió a 6100 en 2025 mediante un programa de retiros voluntarios

Después de este proceso de saneamiento, AySA se encamina a transferir el 90% de sus acciones a uno de los dos consorcios privados locales que presentaron ofertas en la primera etapa de la licitación. El 10% restante pertenece a los trabajadores mediante el régimen de propiedad participada y participa en las decisiones del directorio

El presidente de la empresa, Alejo Maxit, sostuvo que la privatización no implica que el Estado abandone el servicio, sino que modifica su función: dejar de administrar y financiar la compañía para concentrarse en regular, controlar y exigir resultados

El objetivo planteado es que AySA pueda operar de manera sostenible, atraer inversiones y ofrecer un servicio de calidad sin depender de forma permanente de los recursos públicos