El Gobierno obtuvo una adhesión del 75% en el canje de una letra ajustable por el dólar oficial (Lelink), cuyo vencimiento estaba previsto para fin de mes. El instrumento representaba el 40% de los compromisos asumidos para esa fecha, calculados en $13,3 billones
El resultado superó ampliamente al de la operación anterior, realizada hace un mes, cuando la aceptación había sido inferior al 35%. El canje permitió postergar pagos equivalentes a US$3332 millones, poco más de $5,04 billones, y redujo la presión inmediata sobre el Tesoro
La mayor parte de la deuda fue trasladada a octubre y noviembre
La participación de los inversores se concentró en las alternativas de corto plazo. Cerca del 98% de los títulos aceptados fue derivado a la Lelink D3006, con vencimiento a fin de octubre, o a la D30N6, que caduca a fin de noviembre
Solo el 2,1% restante, equivalente a unos US$70 millones, se orientó al Bono TZV28, cuyo vencimiento está previsto para mediados de 2028, siete meses después del cambio de Gobierno
La Secretaría de Finanzas informó que recibió ofertas por US$3591 millones, aunque rechazó el 7,2% de esas propuestas. Del monto aceptado, US$2419 millones fueron postergados por un mes y otros US$843 millones, por dos meses
Menor presión cambiaria para el próximo vencimiento
Uno de los datos relevantes para el fixing previsto para el 25 de este mes es que, después del canje, quedarían en circulación alrededor de US$1100 millones de la Lelink
El monto es inferior al observado en operaciones anteriores y se ubica en niveles similares a los del fixing de la D30A6 de abril, cuando habían quedado unos US$1062 millones. Esto permitiría anticipar una dinámica cambiaria menos tensa que en episodios previos
Además, permanecerían en circulación cerca de $1,65 billones de la D30S6. Como consecuencia, los vencimientos de fin de mes bajarían aproximadamente de $13,3 a $8,4 billones
El canje anterior había generado presión sobre el mercado cambiario local. A fines de julio, el Tesoro tuvo que vender US$146 millones de sus reservas para evitar que el dólar oficial superara los $1500
Octubre y noviembre concentran nuevos compromisos
La operación no elimina los vencimientos, sino que los desplaza. Los pagos que deberá afrontar el Tesoro superarían los $25 billones en octubre y se acercarían a los $35 billones en noviembre
La magnitud de esos compromisos anticipa la posibilidad de nuevos canjes durante las semanas previas a los vencimientos más exigentes. La operación realizada fue la octava de este tipo en lo que va del año
En lo que resta de 2026, el Tesoro enfrenta vencimientos de deuda por unos $107 billones. A esa cifra se suma un monto similar hasta antes de las elecciones previstas para fines de octubre
El papel del Banco Central
En este contexto, el Banco Central amplió uno de los límites establecidos para la tenencia de títulos públicos por parte de los bancos. La medida busca favorecer la demanda de instrumentos con plazos más extensos
El Gobierno podría intentar trasladar nuevamente parte de los vencimientos hacia el próximo mandato, aun cuando eso implique asumir un costo mayor. Al generar demanda, las normas del Banco Central apuntan a reducir parcialmente ese sobrecosto
La estrategia, sin embargo, profundiza las vías de financiamiento indirecto del Tesoro, mientras el Gobierno sostiene que busca reformar la Carta Orgánica de la autoridad monetaria para cerrar de manera definitiva esos mecanismos de asistencia