Un aliado nutritivo para el sistema cardiovascular

El corazón trabaja sin pausa para llevar sangre, oxígeno y nutrientes a todo el cuerpo. Para acompañar ese esfuerzo, especialistas en cardiología destacan el valor de sumar frutos secos a la alimentación habitual

Su aporte incluye grasas saludables, fibra, proteínas, antioxidantes y minerales que pueden favorecer indicadores clave como la presión arterial, el colesterol y el control del peso

Qué muestra la evidencia

Una investigación publicada en el Journal of the American College of Nutrition, con datos de 13 mil adultos, encontró que quienes consumían estos alimentos con frecuencia presentaban menor índice de masa corporal y una circunferencia de cintura más baja

También registraban presión arterial más baja, menos presencia de síndrome metabólico y niveles reducidos de colesterol LDL, conocido como colesterol malo

Cuánto comer y cuáles elegir

Las recomendaciones médicas hablan de porciones diarias de entre 20 y 30 gramos, o de tres a siete porciones por semana

Entre las variedades más citadas figuran almendras, nueces, pistachos, avellanas, nueces de Brasil, castañas, macadamias, piñones y pecanas

La mejor opción es elegirlos crudos o tostados, siempre sin sal ni azúcar añadida. Las versiones ultraprocesadas o endulzadas pueden anular sus beneficios

Cómo incorporarlos sin exagerar

Los frutos secos pueden sumarse al desayuno con yogur o cereales, usarse en ensaladas o funcionar como colación entre comidas

Aun así, no reemplazan una alimentación equilibrada. Los especialistas remarcan la importancia de acompañarlos con frutas, verduras, legumbres y fibra, además de reducir sal, azúcares y grasas saturadas

Quiénes deben consultar antes de consumirlos

No todas las personas pueden incluirlos sin supervisión. Quienes tienen alergia a los frutos secos deben evitarlos por completo

También conviene precaución en pacientes con enfermedad renal por su contenido de minerales como potasio y fósforo. En personas con hipertensión, las versiones saladas no son recomendables

Además, en dietas hipocalóricas es importante considerar su alto valor energético para no excederse

La clave, según los médicos, es una estrategia personalizada y supervisada, adaptada a cada caso y a las necesidades de cada paciente