En balcones, terrazas y ventanas luminosas es posible crear pequeños espacios verdes que combinen cultivo, biodiversidad y contacto directo con la tierra. La propuesta reúne el earthing o grounding con los jardines de suelo vivo
El earthing consiste en entrar en contacto con la superficie terrestre, ya sea caminando descalzo o manipulando tierra sin guantes. Según los estudios mencionados en el artículo, la tierra contiene electrones libres y su contacto con el organismo podría relacionarse con cambios en la inflamación, el cortisol y el descanso
El suelo fértil también alberga microorganismos como Mycobacterium vaccae, una bacteria que se alimenta de materia orgánica en descomposición. La exposición a este microorganismo fue asociada con la actividad de neuronas serotoninérgicas y con respuestas vinculadas al estrés y la inflamación
Cómo llevar el cultivo a un espacio pequeño
La falta de un jardín no impide producir aromáticas y hortalizas. Los sustratos aportan soporte, aireación y retención de agua para las raíces. Pueden prepararse con combinaciones de turba, corteza de pino compostada, fibra de coco, perlita y compost orgánico
El compost aporta materia orgánica y vida microbiana, además de permitir el aprovechamiento de residuos del hogar. Tanto los cultivos en sustrato como los sistemas hidropónicos pueden optimizar el uso del agua y los nutrientes mediante el reciclaje de soluciones o la recolección de agua de lluvia
La hidroponía prescinde del suelo agrícola y utiliza una solución acuosa con nutrientes minerales. Entre sus alternativas se encuentran las bandejas flotantes, los canales NFT y los muros de cultivo vertical. Estos sistemas resultan útiles cuando el suelo no es apto, el clima es extremo o el espacio disponible es reducido
El cultivo en altura también facilita el mantenimiento y la cosecha de pie, y puede reducir la necesidad de agroquímicos. Además, los materiales no tienen que desecharse después de una sola cosecha
Reutilizar el sustrato de manera segura
Para recuperar un sustrato usado se recomienda acopiarlo, homogeneizarlo, tamizarlo, desinfectarlo y definir su nuevo uso. La solarización calienta el material húmedo bajo un plástico transparente durante 30 a 45 días
Otra alternativa es la biosolarización, que combina la energía solar con restos orgánicos picados, especialmente de coles. Durante su descomposición, estos materiales liberan sustancias naturales de control contra plagas y patógenos
Los bioinsumos, elaborados con microorganismos o extractos vegetales, completan el manejo sustentable. Pueden mejorar la nutrición y la sanidad de los cultivos en espacios habitados
Cinco pautas para comenzar
- Elegir especies según la luz y el espacio disponible.
- Usar un sustrato de calidad acorde con cada planta.
- Regar según la demanda específica del cultivo.
- Combinar especies florales, aromáticas y hortalizas.
- Empezar con pocas plantas y ampliar la experiencia de forma gradual.
Estos rincones pueden aportar alimentos, ofrecer refugio a insectos polinizadores y favorecer la biodiversidad urbana. También permiten observar de cerca los procesos biológicos que sostienen un cultivo