El Banco Central (BCRA) dejó abierta la posibilidad de que los bancos y otros actores del sistema de pagos argentino incorporen criptomonedas y activos digitales en el futuro. Según Juan Curutchet, superintendente de Entidades Financieras y Cambiarias, el tema podría cobrar importancia durante un eventual segundo mandato de Javier Milei
El funcionario aclaró que no se prevén cambios durante este año ni el próximo. La eventual flexibilización dependería de una mejora en la estabilidad económica y de una menor percepción de vulnerabilidad dentro del sistema financiero
Un cambio respecto de la prohibición de 2022
La postura representa una apertura frente a la decisión adoptada por el BCRA en 2022, cuando prohibió que los bancos operaran con activos digitales. La medida frenó los servicios que Banco Galicia y Brubank habían anunciado para que sus clientes pudieran comprar, vender y mantener criptomonedas bajo custodia de esas entidades
En ese momento, el organismo justificó la prohibición en la necesidad de reducir los riesgos para los usuarios y para el sistema financiero. Ahora, Curutchet no precisó si esa norma será derogada ni qué instrumentos podrían reemplazarla, pero ubicó el debate entre los temas pendientes de la agenda regulatoria
La expansión de los pagos y el desafío regulatorio
El planteo se inscribe en una discusión más amplia sobre la evolución del sistema financiero y de pagos. Para el funcionario, la Argentina cuenta con un sistema bancario reducido tras décadas de deterioro monetario, pero desarrolló una red de pagos sofisticada gracias a la innovación de bancos, fintech y empresas tecnológicas
Curutchet reconoció que el crecimiento del sector obligó al regulador a correr detrás de las nuevas actividades. También señaló que la Superintendencia tenía recursos limitados para supervisar ese proceso y que el BCRA modificó su estructura para crear una gerencia dedicada al control de los proveedores de servicios de pago
El objetivo, explicó, es corregir las diferencias regulatorias sin frenar la innovación ni elevar innecesariamente las barreras de entrada. La búsqueda consiste en establecer exigencias proporcionales al riesgo y evitar que los nuevos emprendimientos queden excluidos por requisitos pensados para entidades bancarias tradicionales
Controles más rápidos para quienes incumplan
Una menor carga regulatoria, sin embargo, no implicaría ausencia de controles. El BCRA pretende fijar estándares mínimos y contar con herramientas para intervenir con mayor rapidez cuando una empresa no los cumpla
En esa línea, el funcionario consideró necesario agilizar las suspensiones y bajas de los operadores que infringen las reglas. Como antecedente, mencionó los problemas que surgieron en el mercado de cambios durante la presidencia de Mauricio Macri, cuando el regreso de los controles cambiarios expuso fallas en la supervisión de las casas de cambio
También advirtió que, aunque hoy no existe el mismo incentivo asociado a la brecha cambiaria, persisten otros mecanismos que pueden distorsionar el sistema, entre ellos operaciones vinculadas con el impuesto al cheque
Más reportes de fraude en el sistema financiero
El fraude fue otro de los ejes abordados. Curutchet señaló que los bancos tendían a informar menos casos para evitar consecuencias reputacionales. Tras el refuerzo de la obligación de reportar esos episodios, la cantidad de denuncias comunicadas aumentó un 150% en cinco meses
La intención del BCRA es que la información circule entre las distintas entidades y proveedores, de modo que una modalidad detectada en una empresa pueda ser identificada y bloqueada en las demás. Para el organismo, la coordinación entre el sector público y el privado resulta central frente a la aparición constante de nuevas formas de fraude