El neurólogo Conrado Estol sostiene que la medicina debería revisar su manera de entender el envejecimiento. Desde su perspectiva, se trata de un proceso que puede abordarse y sobre el que ya existen investigaciones orientadas a frenarlo

Su propuesta también amplía la definición de salud. No se limita a la ausencia de enfermedades, sino que incluye el bienestar físico y cognitivo, la posibilidad de disfrutar la vida y la toma de decisiones cotidianas que favorezcan ese estado

Hábitos y expresión genética

Estol explicó que durante años se estimó que la genética representaba entre el 20% y el 25% de lo que ocurre con una persona. Según un trabajo reciente mencionado por el especialista, al excluir accidentes, infecciones y otros factores externos, la influencia relacionada con la genética podría acercarse aproximadamente al 50%

Para el neurólogo, esta relación no debería interpretarse como una condena. El porcentaje restante estaría vinculado con los hábitos, que pueden influir en la forma en que se expresa la información genética a lo largo del tiempo

Cuatro pilares para una longevidad saludable

La estrategia que propone se apoya en una alimentación rica en fibra, la reducción de ultraprocesados, el ejercicio frecuente, los vínculos sociales y un manejo cuidadoso del estrés

El especialista señaló que una semana de consumo de alimentos ultraprocesados puede alterar el equilibrio de la microbiota intestinal y afectar la función cerebral, según experimentos a los que hizo referencia

También advirtió que el estrés crónico puede acelerar el deterioro físico y cognitivo. Como herramientas para reducir el impacto de estímulos externos, recomendó la meditación y las prácticas de mindfulness

Los vínculos sociales ocupan otro lugar central en su enfoque. Estol los describió como un factor ampliamente estudiado y asociado con la expectativa de vida y la felicidad. Por eso aconsejó mantener una actitud activa frente a las invitaciones y encuentros, incluso cuando no haya ganas o tiempo disponible