Las cadenas miofasciales plantean una manera integral de trabajar el cuerpo, en lugar de concentrarse en músculos aislados. En las clases de pilates, esta perspectiva se combina con movimientos controlados y conscientes
El reformer, una cama equipada con resortes y mecanismos móviles, cumple un papel central. Puede asistir a la persona durante el ejercicio, pero también aumentar la exigencia mediante el uso del propio peso y pesas
Una práctica que derriba dos mitos
Trabajar sobre una cama no significa realizar una actividad pasiva. La disciplina requiere esfuerzo físico y control del movimiento
Tampoco se trata de una práctica exclusiva para mujeres. Cada vez más hombres la incorporan, entre otras razones, porque puede complementar distintas actividades deportivas
Origen de un método de control corporal
Joseph Pilates, entrenador físico nacido en Alemania a fines del siglo XIX, desarrolló un sistema basado en el control de los movimientos, la respiración y la postura. Sus intereses por la gimnasia, el boxeo y el yoga influyeron en la creación del método
Durante la Primera Guerra Mundial perfeccionó su técnica mientras trabajaba con personas lesionadas. Para colaborar con la rehabilitación, adaptó resortes y mecanismos a camas hospitalarias, antecedentes de varios aparatos empleados actualmente
En la década de 1920 se instaló en Nueva York junto con su esposa, Clara, y abrió un estudio frecuentado por bailarines, atletas y artistas. El sistema, conocido inicialmente como “Contrología”, buscaba coordinar mente y cuerpo mediante movimientos precisos
Después de su muerte, en 1967, sus discípulos continuaron difundiendo sus enseñanzas y el método pasó a ser conocido simplemente como pilates
Vestimenta y costo
Para practicar se recomienda utilizar ropa cómoda, preferentemente pantalón corto, y hacerlo descalzo. Cuatro clases rondan actualmente los $80.000, según la referencia consignada en el artículo