Ron Letheren tiene 103 años y sostiene desde hace décadas una rutina basada en el ejercicio físico y la actividad mental. El exinspector escolar y veterano de la Segunda Guerra Mundial considera que estos hábitos son fundamentales para mantener su independencia
Una rutina de 20 minutos cada mañana
Poco después de despertarse, Letheren dedica alrededor de 20 minutos a realizar estiramientos y ejercicios de fortalecimiento. Su rutina incluye series de 60 repeticiones, movimientos de los dedos y elevaciones de los pies mientras permanece acostado boca arriba
También utiliza bandas elásticas para trabajar las piernas y considera que subir y bajar las escaleras de su vivienda es una actividad importante para conservar la capacidad de desplazarse por sus propios medios
El hábito comenzó hace décadas, cuando su esposa Doreen lo incentivó a hacer ejercicio. Aunque ella falleció, Letheren continúa con la práctica todos los días. Según explicó, sostenerla requiere constancia, pero forma parte de las actividades que le permiten seguir llevando una vida independiente
El vínculo entre el movimiento y la longevidad
Distintos análisis relacionaron la actividad física regular con una menor mortalidad y una mayor esperanza de vida. Algunas estimaciones señalaron que las personas activas podrían sumar entre 0,4 y 6,9 años de vida frente a quienes mantienen un nivel bajo de actividad
La práctica habitual también fue asociada con una reducción de entre 30% y 35% en el riesgo de muerte por cualquier causa. Entre sus posibles beneficios se encuentran mejoras en la presión arterial, el control de la diabetes tipo 2 y los niveles de colesterol HDL
Además, la actividad física fue vinculada con una menor incidencia de algunos tipos de cáncer, como el de colon y el de mama. Los análisis indicaron que incluso pequeños cambios pueden tener efectos relevantes: sumar cinco minutos diarios de actividad moderada o intensa podría asociarse con una reducción de muertes potencialmente evitables entre las personas menos activas
Rompecabezas para mantener activa la mente
La rutina de Letheren no se limita al movimiento corporal. Cada día también reserva tiempo para resolver acertijos y rompecabezas complejos en internet
El hombre considera que el cerebro necesita ejercitarse, al igual que cualquier otra parte del cuerpo. Para él, mantener la actividad intelectual es tan importante como preservar la movilidad física
Investigaciones realizadas con adultos mayores con deterioro cognitivo leve encontraron asociaciones entre la participación frecuente en rompecabezas, juegos de palabras y otros pasatiempos, y un mejor desempeño en áreas como la memoria, la atención y la velocidad de procesamiento
Algunas recomendaciones sugieren realizar este tipo de actividades entre tres y cuatro veces por semana. Sin embargo, los estudios se concentraron en la conservación de determinadas funciones cognitivas y no permiten afirmar que resolver rompecabezas, por sí solo, prolongue la vida
En el caso de Letheren, los acertijos forman parte de una rutina más amplia que incluye ejercicio, desplazamiento cotidiano y participación en actividades sociales