La frustración forma parte de la vida cotidiana y no debería ser interpretada automáticamente como algo negativo. Para Estanislao Bachrach, especialista en neurociencia y doctor en biología molecular, los adolescentes necesitan aprender a reconocer esas emociones y encontrar espacios seguros para expresarlas

El experto sostuvo que las experiencias displacenteras también integran la vida emocional. Por eso, consideró necesario transmitirles a los jóvenes que no siempre es posible obtener lo que desean en el momento en que lo desean

La presencia familiar como punto de apoyo

Bachrach aclaró que no es especialista en adolescencia ni en educación, aunque relacionó las dificultades que atraviesan muchos jóvenes con la calidad de la presencia de sus padres durante los primeros años

Según explicó, cuando existe confianza y los hijos sienten que no serán juzgados, pueden hablar de lo que les ocurre. Ese diálogo permite revisar la frustración, comprenderla y buscar herramientas para atravesarla

En ese proceso, también resulta importante que los adultos muestren que las emociones no constituyen un territorio negativo, sino una dimensión habitual de la experiencia humana que requiere atención y práctica

Del laboratorio al estudio de la conexión entre cuerpo y mente

La trayectoria de Bachrach también incluye un desplazamiento desde la biología molecular hacia el análisis de la relación entre el cuerpo y la mente. La cuarentena fue el impulso que lo llevó a profundizar en prácticas como la meditación y la respiración

Al referirse a su experiencia con el dolor crónico, distinguió entre la sensación física y el sufrimiento asociado. Con la ayuda de un terapeuta cognitivo-conductual, comenzó a observar que ambas dimensiones no eran exactamente lo mismo

El especialista afirmó que la meditación y los cambios en los patrones respiratorios cuentan con respaldo científico para favorecer el bienestar. También señaló que la práctica sostenida puede modificar la estructura y, en algunos casos, el funcionamiento de determinadas áreas del cerebro, especialmente las vinculadas con la atención